El DC-X, o Delta Clipper Experimental, fue un prototipo de vehículo de lanzamiento reutilizable de una sola etapa hasta la órbita (SSTO) desarrollado por McDonnell Douglas para la Iniciativa de Defensa Estratégica en la década de 1990. Este innovador cohete de forma cónica fue diseñado para despegar y aterrizar verticalmente, demostrando tecnologías clave para futuros sistemas de lanzamiento espacial reutilizables. Entre 1993 y 1996, el DC-X completó con éxito múltiples vuelos de prueba en White Sands Missile Range, Nuevo México, alcanzando altitudes de hasta 2.500 metros y realizando maniobras de despegue, vuelo horizontal y aterrizaje vertical controlado. Aunque el programa terminó después de que el vehículo sufriera daños en un accidente de aterrizaje en 1996, el DC-X demostró la viabilidad de cohetes reutilizables que operan de manera similar a los aviones, sentando las bases conceptuales para desarrollos posteriores en la industria espacial comercial, incluyendo los cohetes reutilizables modernos.