Sometime in February, two of three long-lived Jovian storm systems known as "white ovals" apparently collided and merged -- forming what is now likely the second largest storm in the Solar System, after the famous Great Red Spot. The whitish, oval-shaped storms in Jupiter's banded atmosphere have been telescopically studied since the 1930s, but details of this surprising merger are unknown as Jupiter and Earth were on opposite sides of the Sun when it happened. The aftermath is shown in the (top panel) Hubble Space Telescope picture, taken in July as part of the evidence investigators are using to reconstruct the facts of the case. Centered are the swirling white clouds of the newly created storm system which is about as wide as planet Earth. At its left is the remaining smaller white oval which seems to be drifting away from the larger new storm. Atmospheric temperature data from the Galileo spacecraft represented in the (bottom panel) false-color image show the new storm as a dark feature, cooler than its surroundings.
En algún momento de febrero, dos de los tres sistemas de tormentas jovianas de larga duración conocidos como "óvalos blancos" aparentemente colisionaron y se fusionaron, formando lo que hoy es probablemente la segunda tormenta más grande del Sistema Solar, después de la famosa Gran Mancha Roja. Las tormentas de forma ovalada y coloración blanquecina en la atmósfera con bandas de Júpiter han sido estudiadas telescópicamente desde la década de 1930, pero los detalles de esta sorprendente fusión son desconocidos, ya que Júpiter y la Tierra se encontraban en lados opuestos del Sol cuando ocurrió. Las consecuencias se muestran en la imagen del Telescopio Espacial Hubble (panel superior), tomada en julio como parte de la evidencia que los investigadores están utilizando para reconstruir los hechos del caso. En el centro se aprecian las arremolinadas nubes blancas del sistema de tormentas recién creado, que tiene aproximadamente el mismo ancho que el planeta Tierra. A su izquierda se encuentra el óvalo blanco más pequeño restante, que parece estar alejándose de la nueva tormenta más grande. Los datos de temperatura atmosférica de la nave espacial Galileo, representados en la imagen en falso color (panel inferior), muestran la nueva tormenta como una característica oscura, más fría que su entorno.