Most photographs don't adequately portray the magnificence of the Sun's corona. Seeing the corona first-hand during a total solar eclipse is best. The human eye can adapt to see features and extent that photographic film usually cannot. Welcome, however, to the digital age. The above picture is a combination of twenty-two photographs that were digitally processed to highlight faint features. The outer pictures of the Sun's corona were digitally altered to enhance dim, outlying waves and filaments. The inner pictures of the usually dark Moon were enhanced to bring out its faint glow from doubly reflected sunlight. Shadow seekers need not fret, though, since as yet there is no way that digital image processing can mimic the fun involved in experiencing a total solar eclipse.
La mayoría de las fotografías no logran retratar adecuadamente la magnificencia de la corona solar. Observar la corona en persona durante un eclipse solar total es la mejor experiencia posible. El ojo humano puede adaptarse para percibir características y extensiones que la película fotográfica generalmente no puede capturar. Sin embargo, bienvenidos a la era digital. La imagen presentada es una combinación de veintidós fotografías procesadas digitalmente para resaltar detalles tenues. Las imágenes exteriores de la corona solar fueron alteradas digitalmente para realzar las tenues ondas y filamentos periféricos. Las imágenes interiores de la Luna, normalmente oscura, fueron mejoradas para revelar su tenue resplandor proveniente de la luz solar doblemente reflejada. Los amantes de las sombras no deben preocuparse, pues hasta ahora no existe ningún método de procesamiento digital de imágenes que pueda imitar la emoción que implica presenciar un eclipse solar total.