Last Thursday evening, stars were not the only lights in Iowa skies. Spectacular northern lights also shone from the heavens, extending across the midwestern USA and other locations not often graced with auroral displays. The wide-ranging auroral activity was triggered as a large solar flare - an energetic cloud of particles blasted outward from the Sun a few days earlier - collided with planet Earth's magnetosphere. Alerted to conditions ripe for aurora, photographer Stan Richard recorded this apparition over Saylorville Lake, near Des Moines, Iowa, USA. While the colorful rays seem to end just above the water, they are actually at altitudes of 100 kilometers or more.
La noche del jueves pasado, las estrellas no fueron las únicas luces en los cielos de Iowa. También brillaron espectaculares luces del norte desde el firmamento, extendiéndose a través de los Estados Unidos centrales y otras localidades que rara vez son favorecidas con despliegues aurorales. La actividad auroral de amplia extensión fue desencadenada cuando una gran mancha solar - una nube energética de partículas eyectada hacia afuera del Sol unos días antes - colisionó con la magnetosfera de la Tierra. Alertado sobre condiciones propicias para la aurora, el fotógrafo Stan Richard registró esta aparición sobre el lago Saylorville, cerca de Des Moines, Iowa, Estados Unidos. Aunque los rayos coloridos parecen terminar justo por encima del agua, en realidad se encuentran a altitudes de 100 kilómetros o más.