Just opposite the setting Sun, the already-eclipsed Moon rose over the Hawaiian Islands on February 20. A view near the 14,000 foot peak of volcanic Mauna Kea on the Big Island, a popular spot for astronomers, offered this remarkable play of shadows and sunlight. With snowy cinder cones in the foreground, the Moon lies within the shadow cast by the mountain -- a shadow extending across a lower cloud deck and on through Earth's dense atmosphere. As the lunar eclipse is drawing to a close, the curved shadow of the limb of planet Earth itself can also be traced across the Moon's surface, some 400,000 kilometers away.

Justo en la dirección opuesta al Sol poniente, la Luna ya eclipsada se elevó sobre las Islas Hawaianas el 20 de febrero. Una vista cerca de la cumbre de 14.000 pies de altura del volcán Mauna Kea, en la Isla Grande, un lugar popular entre los astrónomos, ofreció este notable juego de sombras y luz solar. Con conos de ceniza nevados en primer plano, la Luna se encuentra dentro de la sombra proyectada por la montaña, una sombra que se extiende a través de un manto de nubes más bajo y atraviesa la densa atmósfera terrestre. Conforme el eclipse lunar se acerca a su fin, la sombra curva del limbo del planeta Tierra mismo también puede rastrearse en la superficie lunar, a unos 400.000 kilómetros de distancia.