Last week, NASA test fired a new rocket. The Ares 1-X was the first non-shuttle rocket launched from Kennedy Space Center since the Saturn launched humans to Earth orbit and the Moon in the 1960s and 1970s. NASA is testing Ares as a prelude to replacing the aging space shuttle fleet. The tremendous thrust of the Ares 1-X can bring the massive rocket from a standing start to a vertical speed of over 100 kilometers per hour in under eight seconds. The test rocket launched last week was longer than a football field and covered with over 700 sensors to record data that will enable engineers to refine details of future Ares rockets. Pictured above, the Ares 1-X blasts into space while the top part of the rocket becomes engulfed in a shock collar of water droplets likely created by the sudden drop of air pressure.

La semana pasada, la NASA realizó una prueba de un nuevo cohete. El Ares 1-X fue el primer cohete no transbordador lanzado desde el Centro Espacial Kennedy desde que el Saturno lanzó humanos a órbita terrestre y a la Luna en las décadas de 1960 y 1970. La NASA está probando Ares como preludio para reemplazar la flota de transbordadores espaciales en desuso. La tremenda potencia del Ares 1-X puede llevar al cohete masivo desde el reposo a una velocidad vertical superior a los 100 kilómetros por hora en menos de ocho segundos. El cohete de prueba lanzado la semana pasada era más largo que un campo de fútbol y estaba cubierto con más de 700 sensores para registrar datos que permitirán a los ingenieros refinar los detalles de futuros cohetes Ares. En la imagen de arriba, el Ares 1-X se lanza al espacio mientras la parte superior del cohete se ve envuelta por una corona de choque de gotas de agua, probablemente creada por la repentina caída de la presión del aire.