Sometimes, after your eyes adapt to the dark, a spectacular sky appears. Such was the case earlier this month when one of the largest auroral displays in recent years appeared over northern locations like the border between Norway and Russia. Pictured in the above time-lapse movie, auroras flow over snow covered landscapes, trees, clouds, mountains and lakes found near Kirkenes, Norway. Many times the auroras are green, as high energy particles strike the Earth's atmosphere, causing the air to glow as electrons recombine with their oxygen hosts. Other colors are occasionally noticeable as atmospheric nitrogen also becomes affected. In later sequences the Moon and rising stars are also visible. With the Sun expected to become ever more active over the next few years, there may be many opportunities to see similarly spectacular auroras personally, even from areas much closer to the equator.
A veces, después de que los ojos se adaptan a la oscuridad, aparece un cielo espectacular. Tal fue el caso a principios de este mes, cuando uno de los despliegues de auroras más grandes de los últimos años apareció sobre localidades septentrionales como la frontera entre Noruega y Rusia. En la película de lapso de tiempo presentada, las auroras fluyen sobre paisajes cubiertos de nieve, árboles, nubes, montañas y lagos cercanos a Kirkenes, Noruega. En muchas ocasiones las auroras son de color verde, cuando partículas de alta energía golpean la atmósfera terrestre y provocan que el aire brille al recombinarse los electrones con sus átomos huéspedes de oxígeno. Otros colores son ocasionalmente perceptibles cuando el nitrógeno atmosférico también resulta afectado. En las secuencias posteriores, la Luna y las estrellas nacientes también son visibles. Con el Sol que se espera sea cada vez más activo durante los próximos años, puede haber muchas oportunidades de presenciar auroras igualmente espectaculares en persona, incluso desde áreas mucho más cercanas al ecuador.