Raise your arms if you see an aurora. With those instructions, two nights went by with, well, clouds -- mostly. On the third night of returning to same peaks, though, the sky not only cleared up but lit up with a spectacular auroral display. Arms went high in the air, patience and experience paid off, and the creative featured image was captured as a composite from three separate exposures. The setting is a summit of the Austnesfjorden fjord close to the town of Svolvear on the Lofoten islands in northern Norway. The time was early 2014. Although our Sun has just passed the solar minimum of its 11-year cycle, surface activity should pick up over the next few years with the promise of triggering more spectacular auroras on Earth.

Alza tus brazos si ves una aurora. Con esas instrucciones, dos noches pasaron con, bueno, nubes — mayormente. Sin embargo, en la tercera noche al regresar a los mismos picos, el cielo no solo se aclaró, sino que se iluminó con una espectacular exhibición auroral. Los brazos se elevaron alto, la paciencia y la experiencia dieron sus frutos, y la imagen creativa destacada fue capturada como una composición a partir de tres exposiciones separadas. El escenario es un pico del fiordo de Austnesfjorden, cerca del pueblo de Svolvear en las islas Lofoten en el norte de Noruega. La fecha fue principios de 2014. Aunque nuestro Sol acaba de pasar el mínimo solar de su ciclo de 11 años, la actividad en su superficie debería incrementarse en los próximos años, con la promesa de desencadenar más espectaculares auroras en la Tierra.