Whatdunit? What disappeared while crossing a partially eclipsed Sun? Let’s present the evidence. The 24 frames-per-second video was taken in Spain (40°34'30.3"N 1°12'28.8"W) at 20:28 local time on August 12, 2026. The Perseids meteor shower was at its peak during this time. Is this a meteor? Meteor showers trace back to a region of the sky called a radiant point that corresponds to where the Earth is crossing a comet’s path. The object’s path might trace back to the Perseids’ radiant point in the Perseus constellation. The object trails a smaller angle on the sky than the 0.5 degree Sun and Moon, which is smaller than expected for a meteor. Its brightness does not extend much past the Sun, but a meteor burning up in the sky would not need sunlight to be seen. Perhaps the sunlight is reflecting off of the object? After cross-referencing the location, time, and point in the sky with a flight database, the culprit is found to be an airplane contrail!
¿Qué ocurrió? ¿Qué desapareció mientras cruzaba un Sol parcialmente eclipsado? Presentemos las evidencias. El video, grabado a 24 fotogramas por segundo, fue captado en España (40°34'30.3"N 1°12'28.8"O) a las 20:28 hora local del 12 de agosto de 2026. La lluvia de meteoros de las Perseidas se encontraba en su máximo durante ese momento. ¿Se trata de un meteoro? Las lluvias de meteoros se remontan a una región del cielo denominada punto radiante, que corresponde al lugar donde la Tierra cruza la trayectoria de un cometa. La trayectoria del objeto podría rastrearse hasta el punto radiante de las Perseidas, ubicado en la constelación de Perseo. El objeto describe un ángulo menor en el cielo que el del Sol y la Luna —ambos de aproximadamente 0,5 grados—, lo cual es más pequeño de lo esperado para un meteoro. Su brillo no se extiende mucho más allá del disco solar, pero un meteoro consumiéndose en la atmósfera no necesitaría luz solar para ser visible. ¿Podría tratarse de luz solar reflejada por el objeto? Tras cruzar la ubicación, el momento y la posición en el cielo con una base de datos de vuelos, se identificó al culpable: ¡la estela de condensación de un avión!