The Sun would not be a nice place to spend the summer. One reason, besides the extreme heat, is that explosions are common there. In the above picture, magnetic fields buckle releasing previously constrained hot material from the upper atmosphere of the Sun. As a result, hot gas streams out into the Solar System, impacting planets, moons, spacecraft, and making space a dangerous place for astronauts. Known as coronal mass ejections (CMEs), billions of tons of scathing plasma can be accelerated to millions of miles per hour. CMEs are more common but less intense than solar flares.
El Sol no sería un lugar agradable para pasar el verano. Una razón, además del calor extremo, es que las explosiones son frecuentes allí. En la imagen anterior, los campos magnéticos se doblan liberando material caliente previamente confinado en la atmósfera superior del Sol. Como resultado, gas caliente fluye hacia el Sistema Solar, impactando planetas, lunas y naves espaciales, convirtiendo el espacio en un lugar peligroso para los astronautas. Conocidas como eyecciones de masa coronal (CMEs, por sus siglas en inglés), miles de millones de toneladas de plasma abrasador pueden ser aceleradas a millones de millas por hora. Las CMEs son más frecuentes pero menos intensas que las llamaradas solares.