This infrared Hubble Space Telescope view may contain the first ever direct image of a planet outside our own solar system. The picture shows a very young double star located about 450 light-years away toward the constellation of Taurus. Cataloged as TMR-1 (Taurus Molecular Ring star 1), the binary system is still embedded in the dust cloud that formed it. This double star and dust cloud are the brightest grouping in the picture, glowing strongly at infrared wavelengths. A filament extends from the binary system toward the lower left and points toward the spot of light representing the candidate planet. Astronomers believe this planet is a "runaway" object which was gravitationally ejected, the filament tracing the path to its present location at about 1500 times the Earth-Sun distance from the parent star system. Models suggest that the planet and binary system are a mere 300,000 years old, with the planet having a mass of about 2 to 3 Jupiters. Future observations to look for the planet's continued runaway motion and spectral signatures should be able to confirm the nature of this object. While this and other tantalizing discoveries of extrasolar planetary objects and protoplanetary disks don't seem to offer direct examples of solar systems like our own, they do strongly hint that planet formation is a varied and common process. Update: TMR-1 likely just a background star.

Esta imagen infrarroja del Telescopio Espacial Hubble podría contener la primera imagen directa de un planeta fuera de nuestro propio sistema solar. La fotografía muestra una estrella doble muy joven ubicada a unos 450 años-luz de distancia, en dirección a la constelación de Tauro. Catalogado como TMR-1 (Taurus Molecular Ring star 1), el sistema binario aún está inmerso en la nube de polvo que lo formó. Esta estrella doble y su nube de polvo constituyen la agrupación más brillante de la imagen, con una fuerte emisión en longitudes de onda infrarrojas. Un filamento se extiende desde el sistema binario hacia la parte inferior izquierda y apunta hacia el punto de luz que representa al planeta candidato. Los astrónomos creen que este planeta es un objeto «fugitivo» que fue expulsado gravitacionalmente, siendo el filamento la traza del camino hasta su ubicación actual, a aproximadamente 1500 veces la distancia Tierra-Sol con respecto al sistema estelar progenitor. Los modelos sugieren que el planeta y el sistema binario tienen apenas 300.000 años de antigüedad, y que el planeta posee una masa de entre 2 y 3 veces la de Júpiter. Observaciones futuras destinadas a detectar el movimiento continuo de fuga del planeta y sus firmas espectrales deberían permitir confirmar la naturaleza de este objeto. Si bien este y otros intrigantes descubrimientos de objetos planetarios extrasolares y discos protoplanetarios no parecen ofrecer ejemplos directos de sistemas solares similares al nuestro, sí sugieren con fuerza que la formación de planetas es un proceso variado y común. Actualización: TMR-1 es probablemente solo una estrella de fondo.