A solar storm overtook the Earth on August 26th. The Earth survived unscathed, as usual, although many northerners reported an impressive display of aurora. Many of these auroras changed rapidly, with patterns appearing and disappearing sometimes in less than a second. Out away from city lights, observers also reported an unusually spectacular array of colors. Some of these colors were captured in the photograph above. Solar particles that strike oxygen high in Earth's atmosphere cause rare, red auroras, while oxygen lower to the ground will glow a more familiar green. Ionized nitrogen glows blue or red.

Una tormenta solar alcanzó la Tierra el 26 de agosto. La Tierra salió ilesa, como de costumbre, aunque muchos habitantes de las regiones nórdicas reportaron un impresionante despliegue de auroras. Muchas de estas auroras cambiaban rápidamente, con patrones que aparecían y desaparecían a veces en menos de un segundo. Lejos de las luces de la ciudad, los observadores también reportaron una gama de colores inusualmente espectacular. Algunos de estos colores fueron captados en la fotografía anterior. Las partículas solares que impactan el oxígeno en las capas altas de la atmósfera terrestre producen auroras rojas poco frecuentes, mientras que el oxígeno en las capas más bajas emite un resplandor verde más familiar. El nitrógeno ionizado brilla en tonos azules o rojos.