On May 10, for some unknown reason, the Solar Wind virtually stopped. Normally our Sun emits a wind of between five and ten energetic particles per cubic centimeter moving outward at about 500 kilometers per second. Late on May 10, however, this gale was reduced to a mere breeze of one particle per every five cubic centimeters. The Sun's Corona was suddenly able to flow out into the Solar System relatively unimpeded, creating beams of energetic electrons. One such beam apparently reached Earth's North Magnetic Pole, and was seen as the unusual X-ray aurora digitally reconstructed in the above false-color image. Our atmosphere absorbed the electrons. This display gave direct evidence, however, that Earth's North Magnetic Pole was connected to the Sun, while the Earth's South Magnetic Pole connected to the distant Solar System. The Solar Wind returned to normal on May 12.

El 10 de mayo, por razones aún desconocidas, el viento solar se detuvo casi por completo. Normalmente, nuestro Sol emite un viento de entre cinco y diez partículas energéticas por centímetro cúbico, desplazándose hacia el exterior a unos 500 kilómetros por segundo. Sin embargo, a finales del 10 de mayo, este vendaval quedó reducido a una mera brisa de una partícula por cada cinco centímetros cúbicos. La corona solar fue capaz de fluir repentinamente hacia el Sistema Solar con relativa libertad, generando haces de electrones energéticos. Uno de estos haces alcanzó aparentemente el Polo Magnético Norte de la Tierra y fue registrado como la inusual aurora de rayos X reconstruida digitalmente en la imagen en falso color que se muestra arriba. Nuestra atmósfera absorbió los electrones. No obstante, este fenómeno aportó evidencia directa de que el Polo Magnético Norte de la Tierra estaba conectado al Sol, mientras que el Polo Magnético Sur de la Tierra lo estaba con el Sistema Solar distante. El viento solar recuperó sus valores normales el 12 de mayo.