What killed the dinosaurs? Their sudden disappearance 65 million years ago, along with about 70 percent of all species then living on Earth, is known as the K-T event (Cretaceous-Tertiary Mass Extinction event). Geologists and paleontologists often entertain the idea that a large asteroid or comet impacting the Earth was the culprit. In such a cosmic catastrophe, the good(!) news would be that the impact would generate firestorms, tidal waves, earthquakes, and hurricane winds. As for the bad news ... debris thrown into the atmosphere would have a serious global environmental consequences, creating extended periods of darkness, low temperatures, and acid rains - resulting in a planet-wide extinction event. In 1990, dramatic support for this theory came from cosmochemist Alan Hildebrand's revelation of a 65 million year old, 112 mile wide ring structure still detectable under layers of sediment in the Yucatan Peninsula region of Mexico. The outlines of the structure, called the Chicxulub crater (named for a local village), are visible in the above representation of gravity and magnetic field data from the region. In addition to having the right age, the crater is consistent with the impact of an asteroid of sufficient size (6 to 12 miles wide) to cause the global disruptions. Regardless of the true cause of the K-T event, it is fortunate that such impacts are presently believed to happen only about once every 100 million years!
¿Qué causó la extinción de los dinosaurios? Su desaparición repentina hace 65 millones de años, junto con aproximadamente el 70 por ciento de todas las especies que habitaban entonces la Tierra, se conoce como el evento K-T (evento de Extinción Masiva del Cretácico-Terciario). Los geólogos y paleontólogos suelen considerar la hipótesis de que el impacto de un gran asteroide o cometa contra la Tierra fue el responsable. En semejante catástrofe cósmica, las "buenas" (!) noticias serían que el impacto generaría incendios masivos, tsunamis, terremotos y vientos huracanados. En cuanto a las malas noticias... los escombros lanzados a la atmósfera habrían tenido graves consecuencias ambientales a escala global, generando prolongados períodos de oscuridad, bajas temperaturas y lluvias ácidas, lo que resultaría en un evento de extinción a escala planetaria. En 1990, un importante respaldo a esta teoría llegó de la mano del cosmoquímico Alan Hildebrand, quien reveló una estructura anular de 65 millones de años de antigüedad y 180 kilómetros de diámetro, aún detectable bajo capas de sedimento en la región de la Península de Yucatán, en México. Los contornos de esta estructura, denominada cráter Chicxulub (nombre tomado de una aldea local), son visibles en la representación mostrada arriba de los datos de campos gravitacional y magnético de la región. Además de corresponder a la edad correcta, el cráter es compatible con el impacto de un asteroide de tamaño suficiente (entre 10 y 20 kilómetros de diámetro) como para provocar las perturbaciones globales descritas. Independientemente de la causa real del evento K-T, es afortunado que en la actualidad se crea que tales impactos ocurren aproximadamente solo una vez cada 100 millones de años.