From low Earth orbit, NASA's SeaWIFS instrument records ocean color, tracking changes in our water world's climate and biosphere. But even an ocean planet can have dust storms. On February 26th, SeaWIFS returned this dramatic close-up view of a vast, developing cloud of Saharan desert dust blowing from northwest Africa (lower right) a thousand miles or more out over the Atlantic Ocean. While there are indications that the planet-spanning effects of the Saharan dust events include the decline of the ecologies of coral reefs in the Caribbean and an increased frequency of Atlantic hurricanes, there is also evidence that the dust provides nutrients to the Amazonian rain forests. From space-based vantage points, other satellite images have also revealed storms which transport massive quantities of fine sand and dust across Earth's oceans.

Desde la órbita terrestre baja, el instrumento SeaWIFS de la NASA registra el color del océano, rastreando los cambios en el clima y la biosfera de nuestro mundo acuático. Sin embargo, incluso un planeta oceánico puede experimentar tormentas de polvo. El 26 de febrero, SeaWIFS capturó esta dramática vista detallada de una vasta y creciente nube de polvo desértico del Sahara que se desplazaba desde el noroeste de África (inferior derecha) a más de mil millas sobre el océano Atlántico. Si bien existen indicios de que los efectos a escala planetaria de los eventos de polvo sahariano incluyen el deterioro de los ecosistemas de los arrecifes de coral en el Caribe y un aumento en la frecuencia de los huracanes atlánticos, también hay evidencia de que el polvo aporta nutrientes a las selvas tropicales amazónicas. Desde puntos de observación en el espacio, otras imágenes satelitales han revelado igualmente tormentas que transportan enormes cantidades de arena fina y polvo a través de los océanos de la Tierra.