What's inside Mars? From orbit, the Mars Global Surveyor (MGS) spacecraft has recorded detailed images of the red planet since July 1997. Still, its cameras can not look beneath the surface. But minute changes in the spacecraft's orbital velocity are produced by variations in the planet's gravitational field, and these changes are related to interior density fluctuations. When the subtle orbital changes were measured using MGS radio science experiments and combined with the accurate Mars Orbiter Laser Altimeter topographical data, researchers were able to produce a map of the thickness of the martian crust. In this color cut-away diagram of the results, red colors correspond to thin and blue to thick areas of the crust which rides above the martian mantle. From the global map, the crust is seen to range from about 20 to 50 miles thick and shows a dramatic difference between the generally thinner northern hemisphere to thicker southern hemisphere crust. For the newly formed planet, the thin crust would have promoted rapid cooling and may have given rise to a large northern ocean on early Mars.

¿Qué hay en el interior de Marte? Desde su órbita, la nave Mars Global Surveyor (MGS) ha registrado imágenes detalladas del planeta rojo desde julio de 1997. Sin embargo, sus cámaras no pueden explorar por debajo de la superficie. No obstante, las variaciones en el campo gravitacional del planeta producen cambios minúsculos en la velocidad orbital de la nave, y dichos cambios están relacionados con las fluctuaciones de densidad en el interior planetario. Al medir los sutiles cambios orbitales mediante los experimentos de radio ciencia del MGS y combinarlos con los datos topográficos precisos del Mars Orbiter Laser Altimeter, los investigadores lograron elaborar un mapa del grosor de la corteza marciana. En este diagrama de corte transversal en color, los tonos rojos corresponden a las zonas de corteza más delgada y los azules a las más gruesas, situadas por encima del manto marciano. A partir del mapa global, se observa que el grosor de la corteza oscila entre aproximadamente 32 y 80 kilómetros, y muestra una notable diferencia entre el hemisferio norte, con una corteza generalmente más delgada, y el hemisferio sur, con una más gruesa. En el período de formación del planeta, la corteza delgada habría favorecido un enfriamiento más rápido y podría haber dado origen a un gran océano septentrional en el Marte primitivo.