Gamma rays are the most energetic form of light, packing a million or more times the energy of visible light photons. What if you could see gamma rays? If you could, the familiar skyscape of steady stars would be replaced by some of the most bizarre objects known to modern astrophysics -- and some which are unknown. When the EGRET instrument on the orbiting Compton Gamma-ray Observatory surveyed the sky in the 1990s, it cataloged 271 celestial sources of high-energy gamma-rays. These sources are very different from the powerful gamma-ray bursters that flash and fade rapidly from view, and researchers identified some with exotic black holes, neutron stars, and distant flaring galaxies. But 170 of the cataloged sources, shown in the above all-sky map, remain unidentified. Many sources in this gamma-ray mystery map likely belong to the already known classes of gamma-ray emitters and are simply obscured or too faint to be otherwise positively identified. However, astronomers recently called attention to the ribbon of sources winding through the plane of the galaxy, projected here along the middle of the map, which may represent a large unknown class of galactic gamma-ray emitters. In any event, the unidentified sources could remain a mystery until the planned launch of the more sensitive Gamma-ray Large Area Space Telescope in 2005.

Los rayos gamma son la forma más energética de luz, con una energía un millón de veces mayor —o más— que la de los fotones de luz visible. ¿Qué ocurriría si pudiéramos ver los rayos gamma? Si así fuera, el familiar panorama celeste de estrellas estables sería reemplazado por algunos de los objetos más extraños conocidos por la astrofísica moderna, y por otros aún desconocidos. Cuando el instrumento EGRET, a bordo del Observatorio de Rayos Gamma Compton en órbita, realizó un relevamiento del cielo durante la década de 1990, catalogó 271 fuentes celestes de rayos gamma de alta energía. Estas fuentes son muy diferentes de los potentes destelladores de rayos gamma que brillan intensamente y se desvanecen con rapidez, y los investigadores identificaron algunas de ellas con exóticos agujeros negros, estrellas de neutrones y lejanas galaxias en erupción. Sin embargo, 170 de las fuentes catalogadas, mostradas en el mapa de todo el cielo presentado arriba, permanecen sin identificar. Muchas de las fuentes en este misterioso mapa de rayos gamma probablemente pertenecen a las clases ya conocidas de emisores de rayos gamma, y simplemente están oscurecidas o son demasiado tenues para ser identificadas positivamente por otros medios. No obstante, los astrónomos llamaron recientemente la atención sobre la franja de fuentes que serpentea a través del plano de la galaxia, proyectada aquí a lo largo del centro del mapa, la cual podría representar una gran clase desconocida de emisores galácticos de rayos gamma. En cualquier caso, las fuentes no identificadas podrían permanecer como un misterio hasta el lanzamiento planificado del más sensible Telescopio Espacial de Gran Área para Rayos Gamma (Gamma-ray Large Area Space Telescope) en 2005.