The hot surface of Venus shows clear signs of ancient lava flows. Evidence of this was bolstered by the robot spacecraft Magellan, which orbited Venus in the early 1990s. Using imaging radar, Magellan was able to peer beneath the thick perpetual clouds that cover Earth's closest planetary neighbor. Picture above, lava apparently flowed down from the top of the image and pooled in the light colored areas visible across the image middle and bottom. The lava cut a channel across the darker ridge that runs horizontally across the image center. The picture covers about 500 kilometers across. The lava originates from a caldera named Ammavaru that lies about 300 kilometers off the image top. The hot dense climate makes Venus a more difficult planet on which to land spacecraft and rovers. Venus currently sparkles as the brightest object in the western sky after sunset.
La cálida superficie de Venus muestra signos claros de antiguos flujos de lava. La evidencia de esto fue reforzada por la nave espacial robótica Magallanes, que orbitó Venus a principios de los años noventa. Utilizando radar de imágenes, Magallanes pudo penetrar las densas nubes perpetuas que cubren el vecino planetario más cercano a la Tierra. En la imagen superior, aparentemente la lava fluyó desde la parte superior de la imagen y se acumuló en las áreas de color claro visibles en el centro y la parte inferior de la imagen. La lava cortó un canal a través de la cresta más oscura que corre horizontalmente a través del centro de la imagen. La imagen abarca aproximadamente 500 kilómetros de ancho. La lava se origina en una caldera llamada Ammavaru que se encuentra a unos 300 kilómetros fuera de la parte superior de la imagen. El clima denso y cálido hace que Venus sea un planeta más difícil en el que aterrizar naves espaciales y vehículos exploradores. Actualmente, Venus brilla como el objeto más brillante en el cielo occidental después de la puesta de sol.