In this dramatic artist's vision, debris along the outer reaches of a planet forming disk orbits in the glare of a distant sun. But inset are actual images of such disks around two nearby stars - AU Microscopii (top left; edge-on) and HD107146 (right: face-on) - as seen by the Hubble Space Telescope. Combined with infrared images from the Spitzer Space Telescope that show debris disks around known planet bearing stars, the data provide the first direct link between extrasolar disks and planets, suggesting a scenario where evolving planets scatter debris produced by collisions into giant disks. In time, the dusty disks may dwindle and become like our own Solar System's comet reservoir, the Kuiper Belt. News: The answer to Lewin's Challenge APOD can be found here.

En esta visión artística dramática, escombros en las regiones exteriores de un disco de formación planetaria orbitan bajo el resplandor de un sol distante. Sin embargo, las imágenes insertadas muestran discos reales alrededor de dos estrellas cercanas —AU Microscopii (arriba a la izquierda; de canto) y HD107146 (derecha: de frente)— tal como los observó el Telescopio Espacial Hubble. Combinados con imágenes infrarrojas del Telescopio Espacial Spitzer que revelan discos de escombros alrededor de estrellas conocidas por albergar planetas, estos datos proporcionan el primer vínculo directo entre discos extrasolares y planetas, sugiriendo un escenario en el cual planetas en evolución dispersan escombros producidos por colisiones formando discos gigantescos. Con el tiempo, estos discos polvorientos pueden menguar y llegar a ser semejantes al reservorio de cometas de nuestro Sistema Solar, el Cinturón de Kuiper.