Surprising Comet Holmes remains easily visible as a round, fuzzy cloud in the northern constellation Perseus. Skywatchers with telescopes, binoculars, or those that just decide to look up can enjoy the solar system's latest prodigy as it glides about 150 million kilometers from Earth, beyond the orbit of Mars. Still expanding, Holmes now appears to be about 1/3 the size of the Full Moon, and many observers report a yellowish tint to the dusty coma. A golden color does dominate this telescopic view recorded on November 1, showing variations across the coma's bright central region. But where's the comet's tail? Like any good comet, Holmes' tail would tend to point away from the Sun. That direction is nearly along our line-of-sight behind the comet, making its tail very difficult to see.
El sorprendente Cometa Holmes permanece fácilmente visible como una nube redonda y difusa en la constelación boreal de Perseo. Los astrónomos aficionados con telescopios, binoculares, o simplemente aquellos que decidan mirar hacia el cielo pueden disfrutar del último prodigio del sistema solar mientras se desplaza a unos 150 millones de kilómetros de la Tierra, más allá de la órbita de Marte. Aún en expansión, Holmes aparece ahora con un tamaño de aproximadamente 1/3 del diámetro de la Luna Llena, y muchos observadores reportan un tinte amarillento en la coma polvorosa. Un color dorado domina esta vista telescópica registrada el 1 de noviembre, mostrando variaciones en la región central brillante de la coma. ¿Pero dónde está la cola del cometa? Como todo buen cometa, la cola de Holmes tendería a apuntar lejos del Sol. Esa dirección es casi directamente a lo largo de nuestra línea de visión detrás del cometa, lo que hace que su cola sea muy difícil de ver.