From fifty kilometers above asteroid Eros, the surface inside one of its largest craters appears covered with an unusual substance: regolith. The thickness and composition of the surface dust that is regolith remains a topic of much research. Much of the regolith on 433 Eros was probably created by numerous small impacts during its long history. In this representative-color view taken by the robot spacecraft NEAR-SHOEMAKER that orbited Eros in 2000 and 2001, brown areas indicate regolith that has been chemically altered by exposure to the solar wind during micrometeorite impacts. White areas are thought to have undergone relatively less exposure. The boulders visible inside the crater appear brown, indicating either that they are old enough to have a surface itself tanned by the solar wind, or that they have somehow become covered with some dark surface dust. This July, NASA's Dawn spacecraft will orbit giant main belt asteroid Vesta.

Desde cincuenta kilómetros de altitud sobre el asteroide Eros, la superficie interior de uno de sus cráteres más grandes aparece cubierta por una sustancia inusual: el regolito. El grosor y la composición del polvo superficial que constituye el regolito siguen siendo temas de intensa investigación. Gran parte del regolito en 433 Eros fue probablemente creado por numerosos impactos de pequeños objetos a lo largo de su extensa historia. En esta vista de color representativo, captada por la nave espacial robótica NEAR-SHOEMAKER que orbitó Eros entre 2000 y 2001, las áreas de color marrón indican regolito que ha sido alterado químicamente por la exposición al viento solar durante impactos de micrometeoritos. Se cree que las áreas blancas han sufrido una exposición relativamente menor. Los bloques rocosos visibles dentro del cráter aparecen de color marrón, lo que indica que son lo suficientemente antiguos como para tener una superficie oscurecida por el viento solar, o bien que de alguna manera han quedado cubiertos por polvo superficial oscuro. Este julio, la nave espacial Dawn de la NASA orbitará el gigantesco asteroide Vesta, perteneciente al cinturón principal de asteroides.