In this remarkable infrared skyscape of interstellar clouds adrift in the high flying constellation Cygnus, the eye is drawn to the Cocoon Nebula. Also known as IC5146, the dusty star forming region is shown in blue hues in the Herschel Space Observatory false color image, at wavelengths more than 100 times longer than visible red light. And while visible light images show the Cocoon nebula at the end of long dark nebula Barnard 168, Hershel's infrared view finds the cosmic Cocoon punctuating a trail of filamentary clouds of glowing dust. The filaments have widths that suggest they are formed as shockwaves from exploding stars travel through the medium, sweeping up and compressing the interstellar dust and gas. Herschel data also indicate stars are forming along the dusty filaments. The Cocoon Nebula itself is about 15 light-years wide and 4,000 light-years away.
En esta extraordinaria imagen infrarroja del cielo que muestra nubes interestelares a la deriva en la elevada constelación de Cygnus, la mirada se dirige hacia la Nebulosa Crisálida. También conocida como IC 5146, esta polvorienta región de formación estelar aparece en tonos azules en la imagen en falso color del Observatorio Espacial Herschel, captada a longitudes de onda más de 100 veces superiores a la luz roja visible. Mientras que las imágenes en luz visible muestran la Nebulosa Crisálida al final de la larga nebulosa oscura Barnard 168, la visión infrarroja de Herschel revela que esta Crisálida cósmica puntúa un rastro de nubes filamentosas de polvo luminoso. Los filamentos presentan anchuras que sugieren que se formaron cuando las ondas de choque procedentes de estrellas en explosión viajan a través del medio interestelar, barriendo y comprimiendo el polvo y el gas interestelares. Los datos de Herschel indican además que se están formando estrellas a lo largo de estos filamentos polvorientos. La propia Nebulosa Crisálida tiene unos 15 años luz de diámetro y se encuentra a 4.000 años luz de distancia.