Over 1000 years ago, Persian astronomer Abd al-Rahman al-Sufi published humanity’s oldest known record of the Andromeda Galaxy in "The Book of Fixed Stars" (Bodleian Library MS. Marsh 144 p. 167). 800 years later, Andromeda became the 31st entry in Charles Messier’s "Catalogue of Nebulae and Star Clusters". From “a small cloud” to “nebula” and now known to be our nearest major galaxy, Andromeda has remained a fundamental astronomical object. Today’s image, taken over 202 hours, shows how far we have come in our ability to observe our neighbor. The diffuse red and blue clouds are mostly foreground ionized hydrogen and oxygen well within our Milky Way. Pink-red clouds of hydrogen ionized by the energetic light of young stars trace the galaxy’s dusty spiral arms. M32 and M110 are satellite galaxies pictured orbiting the larger Andromeda. Despite its long history of observation through ancient unaided eyes to modern telescopes, Andromeda still holds countless secrets that astronomers will continue to search for, including how galaxies merge and evolve, as well as the nature of the dark matter that galaxies reside in. Teachers! the NASA/IPAC Teacher Archive Research Program is officially open for applications!
Hace más de 1000 años, el astrónomo persa Abd al-Rahman al-Sufi publicó el registro más antiguo conocido de la humanidad sobre la Galaxia de Andrómeda en su obra "El libro de las estrellas fijas" (Bodleian Library MS. Marsh 144, p. 167). Ochocientos años después, Andrómeda se convirtió en la entrada número 31 del "Catálogo de nebulosas y cúmulos de estrellas" de Charles Messier. De ser descrita como "una pequeña nube" a "nebulosa", y ahora reconocida como nuestra galaxia mayor más cercana, Andrómeda ha permanecido como un objeto astronómico fundamental. La imagen de hoy, capturada a lo largo de 202 horas de exposición, muestra hasta dónde hemos llegado en nuestra capacidad de observar a nuestra vecina. Las nubes difusas rojas y azules son principalmente hidrógeno y oxígeno ionizados en primer plano, dentro de nuestra propia Vía Láctea. Las nubes de color rosa-rojizo, formadas por hidrógeno ionizado por la energética radiación de estrellas jóvenes, trazan los brazos espirales polvorientos de la galaxia. M32 y M110 son galaxias satélite que se observan orbitando a la mayor Andrómeda. A pesar de su larga historia de observación —desde los ojos desnudos de la antigüedad hasta los telescopios modernos—, Andrómeda aún guarda innumerables secretos que los astrónomos seguirán investigando, entre ellos la forma en que las galaxias se fusionan y evolucionan, así como la naturaleza de la materia oscura en la que residen.