One of the largest sunspot regions in recent years is now crossing the Sun. This region of convoluted magnetic fields may well produce a solar flare that releases a cloud of energetic particles into the Solar System. Were a very powerful cloud to impact the Earth's magnetosphere, it could be dangerous to Earth-orbiting astronauts and satellites. Conversely, the impact of even a less energetic cloud might create picturesque aurora. Pictured above is the sunspot region as it appeared two days ago. The rightmost part of this region has been cataloged as AR 11785, while the left part as AR 11787. The darkest sunspot regions contain nearly vertical magnetic fields and are called umbras, while the surrounding bronze regions -- more clearly showing stringy magnetic flux tubes -- are called penumbras. Churning solar granules, many about 1000 km across, compose the yellow background region. No one knows what this sunspot region will do, but space weather researchers are monitoring it closely. Random APOD: Click here to surf the universe

Una de las regiones de manchas solares más grandes de los últimos años está ahora cruzando el Sol. Esta región de campos magnéticos entrelazados podría bien producir una eyección de masa coronal que libere una nube de partículas energéticas al Sistema Solar. Si una nube muy potente impactara la magnetosfera terrestre, podría representar un peligro para los astronautas y satélites en órbita terrestre. Por el contrario, el impacto de una nube menos energética podría provocar auroras espectaculares. La imagen mostrada corresponde a la región de la mancha solar tal como apareció hace dos días. La parte más a la derecha de esta región ha sido catalogada como AR 11785, mientras que la parte izquierda se llama AR 11787. Las regiones más oscuras de las manchas solares contienen campos magnéticos casi verticales y se llaman umbra, mientras que las regiones circundantes, de color bronce, que muestran con mayor claridad los tubos de flujo magnético alargados, se llaman penumbra. Las granulaciones solares, muchas de ellas con un tamaño aproximado de 1000 km, componen la región de fondo amarilla. Nadie sabe qué hará esta región de manchas solares, pero los investigadores del clima espacial la están monitoreando con atención.