Looping through the Jovian system in the late 1990s, the Galileo spacecraft recorded stunning views of Europa and uncovered evidence that the moon's icy surface likely hides a deep, global ocean. Galileo's Europa image data has been newly remastered here, using improved new calibrations to produce a color image approximating what the human eye might see. Europa's long curving fractures hint at the subsurface liquid water. The tidal flexing the large moon experiences in its elliptical orbit around Jupiter supplies the energy to keep the ocean liquid. But more tantalizing is the possibility that even in the absence of sunlight that process could also supply the energy to support life, making Europa one of the best places to look for life beyond Earth. What kind of life could thrive in a deep, dark, subsurface ocean? Consider planet Earth's own extreme shrimp.
Durante la década de 1990, la nave espacial Galileo registró imágenes asombrosas de Europa y descubrió evidencia de que su superficie helada probablemente oculta un océano profundo y global. Los datos de imagen de Europa obtenidos por Galileo han sido remasterizados recientemente, utilizando nuevas calibraciones mejoradas para producir una imagen en color que aproxima lo que el ojo humano podría ver. Las largas grietas curvas de Europa sugieren la presencia de agua líquida en su subsuperficie. El flexionamiento tidal que experimenta este gran satélite en su órbita elíptica alrededor de Júpiter proporciona la energía necesaria para mantener el océano en estado líquido. Sin embargo, lo más fascinante es la posibilidad de que incluso en la ausencia de luz solar, ese proceso también podría proporcionar la energía necesaria para sostener la vida, lo que convierte a Europa en uno de los mejores lugares para buscar vida más allá de la Tierra. ¿Qué tipo de vida podría prosperar en un océano profundo, oscuro y subterráneo? Considere las propias langostas extremófilas de la Tierra.