Hitching a ride to low Earth orbit, LightSail A accomplished a challenging test mission, unfurling its 32 square meter mylar solar sail on June 7. This dramatic image from one of the bread loaf sized spacecraft's fisheye cameras captures the deployed sail glinting in sunlight. Sail out and visible to Earthbound observers before its final orbit, LightSail A reentered the atmosphere last weekend. Its succesful technology demonstration paves the way for the LightSail B spacecraft, scheduled for launch in April 2016. Once considered the stuff of science fiction, sailing through space was suggested 400 years ago by astronomer Johannes Kepler who observed comet tails blown by the solar wind. But modern solar sail designs, like the one tested by LightSail A, rely on the small but continuous pressure from sunlight itself for thrust.
Acompañando un viaje hacia la órbita baja de la Tierra, LightSail A completó una misión de prueba desafiante, desplegando su vela solar de mylar de 32 metros cuadrados el 7 de junio. Esta dramática imagen, capturada por una de las cámaras de visión de 360 grados del pequeño satélite, muestra la vela desplegada reflejando la luz solar. Antes de su órbita final, LightSail A fue visible desde la Tierra y reingresó a la atmósfera durante el fin de semana pasado. Su exitosa demostración tecnológica abre el camino para el vehículo espacial LightSail B, programado para su lanzamiento en abril de 2016. Hace 400 años, el astrónomo Johannes Kepler sugirió que navegar por el espacio era posible, observando que las colas de los cometas eran empujadas por el viento solar. Sin embargo, los diseños modernos de velas solares, como el probado por LightSail A, dependen de la pequeña pero constante presión ejercida por la luz solar misma para generar empuje.