Can a cloud love a mountain? Perhaps not, but on a Valentine's Day like today, one might be prone to seeing heart-shaped symbols where they don't actually exist. A fleeting pareidolia, the featured heart was really a lenticular cloud that appeared one morning last July above Mount Cook National Park in New Zealand. A companion video shows the lenticular cloud was mostly stationary in the sky but shifted and vibrated with surrounding winds. The cloud's red color was caused by the Sun rising off the frame to the right. Lenticular clouds are somewhat rare but can form in air that passes over a mountain. Then, vertical eddies may form where rising air cools past the dew point causing water carried by the air to condense into droplets. Unfortunately, this amazing sight made the fascinated videographer late for breakfast. Follow APOD on: Facebook, Google Plus, or Twitter

¿Puede una nube amar una montaña? Tal vez no, pero en un Día de San Valentín como el de hoy, uno podría estar propenso a ver símbolos en forma de corazón donde en realidad no existen. Una fugaz pareidolia, el corazón mostrado en la imagen fue en realidad una nube lenticular que apareció una mañana del mes pasado sobre el Parque Nacional Mount Cook en Nueva Zelanda. Un video complementario muestra que la nube lenticular permaneció en gran parte estacionaria en el cielo, pero se desplazó y vibró con los vientos circundantes. El color rojo de la nube fue causado por el amanecer del Sol, que aparecía fuera del marco a la derecha. Las nubes lenticulares son bastante raras, pero pueden formarse en el aire que pasa sobre una montaña. Luego, pueden formarse remolinos verticales donde el aire ascendente se enfría por debajo del punto de rocío, causando que el agua transportada por el aire se condense en gotas. Desafortunadamente, esta impresionante vista hizo que el videógrafo fascinado se retrasara para el desayuno.