The Trifid Nebula, also known as Messier 20, is easy to find with a small telescope. About 30 light-years across and 5,500 light-years distant it's a popular stop for cosmic tourists in the nebula rich constellation Sagittarius. As its name suggests, visible light pictures show the nebula divided into three parts by dark, obscuring dust lanes. But this penetrating infrared image reveals the Trifid's filaments of glowing dust clouds and newborn stars. The spectacular false-color view is courtesy of the Spitzer Space Telescope. Astronomers have used the infrared image data to count newborn and embryonic stars which otherwise can lie hidden in the natal dust and gas clouds of this intriguing stellar nursery. Launched in 2003, Spitzer explored the infrared Universe from an Earth-trailing solar orbit until its science operations were brought to a close earlier this year, on January 30.
Crédito: NASA, Spitzer Space Telescope La nebulosa Trifid, también conocida como Messier 20, es fácil de encontrar con un pequeño telescopio. Con una extensión de unos 30 años luz y a una distancia de 5500 años luz, es un destino popular para los turistas cósmicos en la constelación rica en nebulosas Sagitario. Como sugiere su nombre, las imágenes en luz visible muestran la nebulosa dividida en tres partes por vías oscuras de polvo que la obscurecen. Pero esta imagen penetrante en infrarrojo revela los filamentos de nubes de polvo brillantes y estrellas recién nacidas del Trifid. La espectacular vista en color falso es obra del Telescopio Espacial Spitzer. Los astrónomos han utilizado los datos de la imagen en infrarrojo para contar estrellas recién nacidas y embrionarias, que de otro modo podrían estar ocultas en las nubes de polvo y gas de esta intrigante guardería estelar. Lanzado en 2003, Spitzer exploró el Universo en infrarrojo desde una órbita solar que se alejaba de la Tierra hasta que se concluyeron sus operaciones científicas este año, el 30 de enero.