Is our universe haunted? It might look that way on this dark matter map. The gravity of unseen dark matter is the leading explanation for why galaxies rotate so fast, why galaxies orbit clusters so fast, why gravitational lenses so strongly deflect light, and why visible matter is distributed as it is both in the local universe and on the cosmic microwave background. The featured image from the American Museum of Natural History's Hayden Planetarium previous Space Show Dark Universe highlights one example of how pervasive dark matter might haunt our universe. In this frame from a detailed computer simulation, complex filaments of dark matter, shown in black, are strewn about the universe like spider webs, while the relatively rare clumps of familiar baryonic matter are colored orange. These simulations are good statistical matches to astronomical observations. In what is perhaps a scarier turn of events, dark matter -- although quite strange and in an unknown form -- is no longer thought to be the strangest source of gravity in the universe. That honor now falls to dark energy, a more uniform source of repulsive gravity that seems to now dominate the expansion of the entire universe.
¿Está nuestro universo aterrorizado? Podría parecerlo en esta mapa de materia oscura. La gravedad de la invisible materia oscura es la explicación principal de por qué las galaxias giran tan rápido, por qué las galaxias orbitan en los cúmulos a tanta velocidad, por qué las lentes gravitacionales desvían tan fuertemente la luz, y por qué la materia visible está distribuida de esa manera tanto en el universo local como en el fondo cósmico de microondas. La imagen destacada del anterior espectáculo espacial 'Dark Universe' del Planetario Hayden del Museo Americano de Historia Natural muestra un ejemplo de cómo podría estar presente la materia oscura en nuestro universo. En este fotograma de una simulación detallada por computadora, complejos filamentos de materia oscura, mostrados en negro, están dispersos por el universo como telarañas, mientras que los relativamente escasos amontonamientos de la familiar materia bariónica están coloreados de naranja. Estas simulaciones coinciden bien con las observaciones astronómicas. En un giro de acontecimientos quizás más aterrador, la materia oscura —aunque bastante extraña y en una forma desconocida— ya no se considera la fuente más extraña de gravedad en el universo. Ese honor ahora corresponde a la energía oscura, una fuente más uniforme de gravedad repulsiva que parece dominar actualmente la expansión de todo el universo.