The Gum Nebula is so large and close it is actually hard to see. This interstellar expanse of glowing hydrogen gas frequently evades notice because it spans 35 degrees -- over 70 full Moons -- while much of it is quite dim. This featured spectacular 90-degree wide mosaic, however, was designed to be both wide and deep enough to bring up the Gum -- visible in red on the right. The image was acquired late last year with both the foreground -- including Haba Snow Mountain -- and the background -- including the Milky Way's central band -- captured by the same camera and from the same location in Shangri-La, Yunnan, China. The Gum Nebula is so close that we are only about 450 light-years from the front edge, while about 1,500 light-years from the back edge. Named for a cosmic cloud hunter, Australian astronomer Colin Stanley Gum (1924-1960), the origin of this complex nebula is still being debated. A leading theory for the origin of the Gum Nebula is that it is the remnant of a million year-old supernova explosion, while a competing theory holds that the Gum is a molecular cloud shaped over eons by multiple supernovas and the outflowing winds of several massive stars.

La nebulosa de Gum es tan grande y cercana que resulta difícil de ver. Esta extensa región interestelar de gas hidrógeno brillante frecuentemente pasa desapercibida porque abarca 35 grados — más de 70 lunas llenas — y gran parte de ella es bastante tenue. Sin embargo, esta mosaico espectacular de 90 grados de ancho fue diseñado para ser lo suficientemente amplio y profundo como para revelar la nebulosa de Gum — visible en rojo a la derecha. La imagen fue capturada a finales del año pasado, con tanto el primer plano — incluyendo la montaña Haba — como el fondo — incluyendo la banda central de la Vía Láctea — capturados por la misma cámara y desde el mismo lugar en Shangri-La, provincia de Yunnan, China. La nebulosa de Gum es tan cercana que nos encontramos a unos 450 años luz de su borde delantero, mientras que a unos 1.500 años luz de su borde trasero. Nombrada en honor a un cazador de nubes cósmicas, el astrónomo australiano Colin Stanley Gum (1924-1960), el origen de esta compleja nebulosa aún se debate. Una teoría destacada sobre el origen de la nebulosa de Gum es que es el remanente de una explosión de supernova de hace un millón de años, mientras que una teoría competidora sostiene que la nebulosa de Gum es una nube molecular moldeada a lo largo de eones por múltiples supernovas y los vientos salientes de varias estrellas masivas.