The life-cycles of stars help drive the ecology of our Galaxy, churning, processing, and redistributing matter. Massive stars reach a spectacular evolutionary endpoint - supernovae explosions which blast off their outer layers, violently merging stellar material with the gas and dust of the Milky Way. The supernova remnant IC 443 is typical of the aftermath. Seen in this false color X-ray image are the shocked, expanding shells of gas from a star which exploded thousands of years ago. Known to be interacting with galactic molecular clouds, the expanding supernova remnant was also recently discovered to have regions of intense higher energy X-ray emission (coded blue in this map) near the molecular cloud boundaries. This X-ray emission may indicate that electrons are being accelerated within the remnant, gaining in energy as they surf back and forth across the expanding shock wave. If so, IC 443 could also be one source of our Galaxy's puzzling high energy cosmic-rays.
Los ciclos de vida de las estrellas contribuyen a impulsar la ecología de nuestra galaxia, removiendo, procesando y redistribuyendo materia. Las estrellas masivas alcanzan un espectacular punto final evolutivo: las explosiones de supernovas, que expulsan sus capas externas y mezclan violentamente el material estelar con el gas y el polvo de la Vía Láctea. El remanente de supernova IC 443 es un ejemplo típico de estas consecuencias. En esta imagen de rayos X en falso color se aprecian las capas de gas en expansión y en estado de choque, procedentes de una estrella que explotó hace miles de años. Se sabe que el remanente de supernova en expansión interactúa con nubes moleculares galácticas, y recientemente se descubrió que posee regiones de intensa emisión de rayos X de mayor energía (representadas en azul en este mapa) cerca de los bordes de las nubes moleculares. Esta emisión de rayos X podría indicar que los electrones están siendo acelerados dentro del remanente, ganando energía al desplazarse repetidamente a través de la onda de choque en expansión. De ser así, IC 443 podría ser también una de las fuentes de los enigmáticos rayos cósmicos de alta energía de nuestra galaxia.