Completing a 10 month journey, another spacecraft from Earth arrives at Mars today. The Mars Global Surveyor (MGS) is scheduled to fire its main rocket engine for 22 minutes at 6:17 p.m. PDT and enter a highly elliptical orbit, with a low point 186 miles and a high point 34,800 miles above the surface of Mars. This robot spacecraft is aptly named. Its mission is to undertake a detailed planetwide survey of Mars. But first MGS must circularize its orbit, lowering the high point to about 250 miles. Instead of relying solely on its rocket engine, MGS mission controllers will use a fuel-saving technique known as aerobraking - dipping the spacecraft into the Martian atmosphere where it will encounter increased atmospheric drag. This early artist's conception emphasizes the drag created by the wing-like solar panels. The cumulative effect should find MGS in a more circular mapping orbit by March 1998. To successfully use aerobraking, mission controllers must achieve an exact orbit and will be handicapped by a limited knowledge of the thickness of the Martian atmosphere. They may even need to alter the spacecraft's course to compensate for changes in Martian weather.

Completando un viaje de 10 meses, otra nave espacial procedente de la Tierra llega hoy a Marte. El Mars Global Surveyor (MGS) tiene programado encender su motor de cohete principal durante 22 minutos a las 6:17 p.m. PDT e ingresar en una órbita altamente elíptica, con un punto más bajo de 186 millas y un punto más alto de 34.800 millas sobre la superficie de Marte. Esta nave espacial robótica tiene un nombre muy apropiado. Su misión es realizar un detallado reconocimiento planetario de Marte. Pero primero, el MGS debe circularizar su órbita, reduciendo el punto más alto a unas 250 millas. En lugar de depender únicamente de su motor de cohete, los controladores de la misión MGS utilizarán una técnica de ahorro de combustible conocida como frenado aerodinámico —sumergiendo la nave en la atmósfera marciana, donde encontrará una mayor resistencia atmosférica. Esta temprana concepción artística enfatiza la resistencia generada por los paneles solares en forma de alas. El efecto acumulado debería situar al MGS en una órbita de cartografía más circular hacia marzo de 1998. Para utilizar con éxito el frenado aerodinámico, los controladores de la misión deben lograr una órbita exacta y se verán limitados por un conocimiento restringido del espesor de la atmósfera marciana. Incluso podrían necesitar alterar el rumbo de la nave para compensar los cambios en el clima marciano.