Rehearsing for his historic flight on February 20, 1962, Mercury program astronaut John H. Glenn Jr. works in a cramped training capsule preparing for a few hours' voyage through space. Dubbed Friendship 7, his own snug spacecraft was launched by an Atlas rocket and carried Glenn three times around planet Earth at an altitude of about 120 miles, returning him safely to a "splashdown" in the Atlantic Ocean. The first American in orbit, Senator Glenn's remarkable return to space will be 36 years later as a payload specialist on the Space Shuttle Discovery mission STS-95. Discovery is a roomier craft which will carry a crew of 7 and an array of scientific payloads, such as the International Extreme Ultraviolet Hitchhiker. Scheduled for launch today at 2:00 PM Eastern Time, Discovery will orbit at an altitude of 320 miles and land after 8 days at Kennedy Space Center's shuttle landing facility. Godspeed the crew of STS-95 !
Ensayando para su histórico vuelo del 20 de febrero de 1962, el astronauta del programa Mercury John H. Glenn Jr. trabaja en una estrecha cápsula de entrenamiento preparándose para un viaje de pocas horas por el espacio. Bautizada Friendship 7, su propia y compacta nave espacial fue lanzada mediante un cohete Atlas y llevó a Glenn tres veces alrededor del planeta Tierra a una altitud de aproximadamente 120 millas, devolviéndolo sano y salvo en un amerizaje en el océano Atlántico. Primer estadounidense en orbitar la Tierra, el senador Glenn realizaría su extraordinario regreso al espacio 36 años más tarde como especialista de carga útil en la misión STS-95 del transbordador espacial Discovery. El Discovery es una nave más espaciosa que transportaría a una tripulación de 7 personas y un conjunto de cargas útiles científicas, como el International Extreme Ultraviolet Hitchhiker. Programado para su lanzamiento hoy a las 2:00 PM hora del Este, el Discovery orbitaría a una altitud de 320 millas y aterrizaría tras 8 días en la instalación de aterrizaje de transbordadores del Centro Espacial Kennedy. ¡Que Dios guíe a la tripulación del STS-95!