Another huge explosion has lit up the universe, and astronomers are studying it as best they can before the light fades away. Two weeks ago, the BATSE instrument on the orbiting NASA Great Observatory Compton detected unusually bright flashes of gamma-rays from a point deep in the southern sky. This gamma-ray burst was also recorded by the orbiting Beppo-SAX satellite, which downlinked an accurate position followed by the world's largest optical telescopes. The subsequent fading optical transient, pictured above, is so far out in the universe its light is measured to be redshifted by factor of at least 1.6. The type of powerful explosion that caused this gamma-ray burst is not only still unknown, but found to be fading in an unusual way.

Otra enorme explosión ha iluminado el universo, y los astrónomos la estudian con la mayor dedicación posible antes de que la luz se desvanezca. Hace dos semanas, el instrumento BATSE a bordo del Gran Observatorio Espacial Compton de la NASA detectó destellos inusualmente brillantes de rayos gamma provenientes de un punto en las profundidades del cielo austral. Este destello de rayos gamma fue también registrado por el satélite orbital Beppo-SAX, que transmitió una posición precisa seguida por los telescopios ópticos más grandes del mundo. La consiguiente transitoria óptica en desvanecimiento, fotografiada arriba, se encuentra tan lejos en el universo que su luz presenta un corrimiento al rojo de un factor de al menos 1,6. El tipo de explosión poderosa que causó este destello de rayos gamma no solo sigue siendo desconocido, sino que se ha encontrado que se está desvaneciendo de una manera inusual.