Nine years ago the massive Compton Gamma Ray Observatory was deployed in low earth orbit. Sparkling interior reflections and the bright limb of the Earth are visible in this 1991 window view of Compton's release by the crew of the Space Shuttle Atlantis. Lofted above the protective atmosphere, Compton's instruments could explore the extreme high-energy Universe in gamma rays, photons with 100,000 times or more the energy of visible light. The premier gamma-ray observatory far exceeded expectations for a two- to five-year mission, but a recent gyroscope failure has prompted NASA to decide to steer the satellite safely back into the atmosphere. Compton's lasting legacy of discovery will include the detection of more than 400 celestial gamma-ray sources, 10 times more than were previously known; and more than 2,500 gamma-ray bursts.
Hace nueve años, el masivo Observatorio de Rayos Gamma Compton fue desplegado en órbita terrestre baja. En esta vista desde la ventanilla tomada en 1991, durante su liberación por la tripulación del Transbordador Espacial Atlantis, son visibles los destellos de reflexiones internas y el brillante borde de la Tierra. Elevado por encima de la atmósfera protectora, los instrumentos del Compton podían explorar el Universo de altísima energía en rayos gamma, fotones con 100.000 veces o más la energía de la luz visible. Este destacado observatorio de rayos gamma superó ampliamente las expectativas de una misión de dos a cinco años, pero un reciente fallo en un giroscopio ha llevado a la NASA a decidir dirigir el satélite de regreso a la atmósfera de forma controlada. El legado duradero de descubrimientos del Compton incluirá la detección de más de 400 fuentes celestes de rayos gamma, diez veces más de las que se conocían anteriormente, y más de 2.500 destellos de rayos gamma.