Thirty thousand light-years distant, beyond the majestic dust clouds of the constellation Sagittarius, lies the centre of our Milky Way Galaxy. Hidden from optical view by the dust, the Galactic Centre region is a relatively unexplored starscape. But infrared light can more easily penetrate the dust and this recently released Infrared Space Observatory (ISO) mosaic, together with other similar images, shows about 100,000 previously unseen stars of the Milky Way's central regions. Huge obscuring dust clouds still seem to crowd the area especially in the left part of the infrared picture. Marked by the white circle, the centre itself is missing from the mosaic because it is so bright that it would saturate ISO's sensitive camera. The stars are mostly evolved red giants, intrinsically cool, large, bright stars that have swollen after exhausting their central supply of hydrogen fuel. The detailed properties of the red giant stars can be very revealing as these stars contribute to the interstellar gas and dust clouds, enriching their galactic environment with carbon and other elements. Their motions also trace the mass distribution in the Galactic Centre and may support the idea that our Galaxy grew by swallowing smaller, nearby galaxies.

A treinta mil años-luz de distancia, más allá de las majestuosas nubes de polvo de la constelación de Sagitario, se encuentra el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Oculto a la visión óptica por el polvo interestelar, la región del Centro Galáctico constituye un paisaje estelar relativamente inexplorado. Sin embargo, la luz infrarroja puede penetrar el polvo con mayor facilidad, y este mosaico del Observatorio Espacial Infrarrojo (ISO), recientemente publicado junto con otras imágenes similares, revela aproximadamente 100.000 estrellas previamente desconocidas de las regiones centrales de la Vía Láctea. Enormes nubes de polvo oscurecedor aún parecen abarrotar la zona, especialmente en la parte izquierda de la imagen infrarroja. Marcado por un círculo blanco, el centro mismo está ausente del mosaico porque es tan brillante que saturaria la sensible cámara del ISO. Las estrellas son en su mayoría gigantes rojas evolucionadas: estrellas intrínsecamente frías, grandes y luminosas que se han expandido tras agotar su reserva central de hidrógeno como combustible. Las propiedades detalladas de las estrellas gigantes rojas pueden ser muy reveladoras, ya que estas estrellas contribuyen a las nubes de gas y polvo interestelar, enriqueciendo su entorno galáctico con carbono y otros elementos. Sus movimientos también trazan la distribución de masa en el Centro Galáctico y podrían respaldar la hipótesis de que nuestra galaxia creció engullendo galaxias más pequeñas de su entorno cercano.