Looking for that perfect holiday gift for an astronomer? Consider this "star in a box". Of course, the box is actually a computational box consisting of a three dimensional grid of points, and the star is a virtual one whose physical properties and internal dynamics are numerically simulated at the points on the grid. While computers and software capable of a totally realistic numerical simulation of a complete star don't presently exist, researchers have been making progress. This picture is a movie frame from a recent numerical simulation of a supergiant star with properties intended to approximate the real star Betelgeuse. The single frame shows large convection cells and bright spots mottling the virtual supergiant's surface. Simulation movies show these surface features changing substantially with time. Encouragingly, telescopic observations indicate that the surface of Betelgeuse does indeed have prominent large scale features and the well-known star's brightness variations are detectable with the unaided eye. The real supergiant Betelgeuse is some 2,500 degrees cooler than, and 620 times the size of the Sun.
¿Buscas el regalo navideño perfecto para un astrónomo? Considera esta "estrella en una caja". Por supuesto, la caja es en realidad una caja computacional formada por una cuadrícula tridimensional de puntos, y la estrella es una estrella virtual cuyas propiedades físicas y dinámica interna son simuladas numéricamente en los puntos de la cuadrícula. Aunque actualmente no existen computadoras ni programas capaces de realizar una simulación numérica completamente realista de una estrella completa, los investigadores han ido avanzando. Esta imagen es un fotograma de una simulación numérica reciente de una estrella supergigante con propiedades pensadas para aproximarse a la estrella real Betelgeuse. El fotograma muestra grandes células de convección y manchas brillantes que salpican la superficie de la supergigante virtual. Las películas de simulación muestran que estas características superficiales cambian considerablemente con el tiempo. De manera alentadora, las observaciones telescópicas indican que la superficie de Betelgeuse posee efectivamente características prominentes a gran escala, y las variaciones de brillo de esta conocida estrella son detectables a simple vista. La supergigante real Betelgeuse es unos 2.500 grados más fría y 620 veces más grande que el Sol.