In the Summer of 1054 A.D. Chinese astronomers reported that a star in the constellation of Taurus suddenly became as bright as the full Moon. Fading slowly, it remained visible for over a year. It is now understood that a spectacular supernova explosion - the detonation of a massive star whose remains are now visible as the Crab Nebula- was responsible for the apparition. The core of the star collapsed to form a rotating neutron star or pulsar, one of the most exotic objects known to modern astronomers. Like a cosmic lighthouse, the rotating Crab pulsar generates beams of radio, visible, x-ray and gamma-ray energy which, as the name suggests, produce pulses as they sweep across our view. Using a stunning series of visible light images taken with the Hubble Space Telescope (HST) in 1995, astronomers have discovered spectacular pulsar powered motions within the Crab nebula. Highlights of this HST Crab "movie" show wisps of material moving away from the pulsar at half the speed of light, a scintillating halo, and an intense knot of emission dancing, sprite-like, above the pulsar's pole. Only 10 kilometers wide but more massive than the sun, the pulsar's energy drives the dynamics and emission of the nebula itself which is more than 10 light-years across.
Crédito: NASA, Hubble Heritage Team (STScI/AURA) El verano del año 1054 d.C., astrónomos chinos reportaron que una estrella en la constelación de Tauro se tornó repentinamente tan brillante como la Luna llena. Aunque su brillo disminuyó lentamente, permaneció visible durante más de un año. Ahora se entiende que esta aparición fue causada por una espectacular explosión de supernova, la detonación de una estrella masiva cuyos restos son visibles hoy como la Nebulosa del Cangrejo. El núcleo de la estrella colapsó para formar una estrella de neutrones en rotación, o púlsar, uno de los objetos más exóticos conocidos por los astrónomos modernos. Como un faro cósmico, el púlsar del Cangrejo genera haces de energía en ondas de radio, luz visible, rayos X y rayos gamma, los cuales, como sugiere su nombre, producen pulsos a medida que barran nuestra línea de visión. Utilizando una serie asombrosa de imágenes en luz visible tomadas con el Telescopio Espacial Hubble (HST) en 1995, los astrónomos descubrieron movimientos espectaculares dentro de la nebulosa del Cangrejo, todos ellos impulsados por la energía del púlsar. Destacados en esta película del Cangrejo capturada por el HST se encuentran hilos de material que se alejan del púlsar a la mitad de la velocidad de la luz, un halo centelleante, y un nudo intenso de emisión que baila, como un espíritu, sobre el polo del púlsar. Con apenas 10 kilómetros de diámetro pero con una masa mayor que la del Sol, la energía del púlsar impulsa tanto la dinámica como la emisión de la nebulosa en sí, que tiene un tamaño de más de 10 años luz.