Yes it does look like Saturn, but Saturn is only one of four giant ringed planets in our Solar System. And while Saturn has the brightest rings, this system of rings and moons actually belongs to planet Uranus, imaged here in near-infrared light by the Antu telescope at the ESO Paranal Observatory in Chile. Since gas giant Uranus' methane-laced atmosphere absorbs sunlight at near-infrared wavelengths the planet appears substantially darkened, improving the contrast between the otherwise relatively bright planet and the normally faint rings. In fact, the narrow Uranian rings are all but impossible to see in visible light with earthbound telescopes and were discovered only in 1977 as careful astronomers noticed the then unknown rings blocking light from background stars. The rings are thought to be younger than 100 million years and may be formed of debris from the collision of a small moon with a passing comet or asteroid-like object. With moons named for characters in Shakespeare's plays, the distant ringed world Uranus was last visited in 1986 by the Voyager 2 spacecraft.
Aunque se parece a Saturno, Saturno es solamente uno de los cuatro planetas gigantes anillados de nuestro Sistema Solar. Y mientras que Saturno posee los anillos más brillantes, este sistema de anillos y lunas pertenece en realidad al planeta Urano, capturado aquí en luz infrarroja cercana por el telescopio Antu del Observatorio ESO Paranal en Chile. Dado que la atmósfera del gigante gaseoso Urano, saturada de metano, absorbe la luz solar en longitudes de onda infrarroja cercana, el planeta aparece sustancialmente oscurecido, mejorando el contraste entre el planeta de otro modo relativamente brillante y los anillos normalmente débiles. De hecho, los estrechos anillos de Urano son prácticamente imposibles de ver en luz visible con telescopios terrestres y fueron descuertos solamente en 1977 cuando astrónomos cuidadosos notaron que los entonces desconocidos anillos bloqueaban la luz de estrellas de fondo. Se cree que los anillos son más jóvenes que 100 millones de años y podrían estar formados por escombros de la colisión de una pequeña luna con un cometa o un objeto similar a un asteroide que pasaba. Con lunas nombradas según personajes de las obras de Shakespeare, el lejano mundo anillado Urano fue visitado por última vez en 1986 por la sonda espacial Voyager 2.