Dazzling in binoculars or a small telescope, the Moon is pocked with impact craters. During partial lunar phases, the craters along the terminator are cast in dramatic relief by strong shadows. But when the Moon is full some craters seem to sprout systems of bright radial lines or rays. This detailed close-up of the full Moon features two prominent ray craters, Copernicus (upper left) and Tycho (lower right), each with extensive ray systems of light colored debris blasted out by the crater-forming impacts. In general, ray craters are relatively young as their rays overlay the lunar terrain. In fact, at 85 kilometers wide, Tycho, with its far reaching rays, is the youngest large crater on the nearside. Crater Copernicus, surrounded by dark mare which contrast nicely with its bright rays, is 93 kilometers in diameter.

Resplandeciente a través de binoculares o un telescopio pequeño, la Luna está salpicada de cráteres de impacto. Durante las fases lunares parciales, los cráteres a lo largo del terminador se destacan dramáticamente por las sombras intensas. Pero cuando la Luna está llena, algunos cráteres parecen exhibir sistemas de líneas brillantes radiales o radios. Esta imagen detallada de la Luna llena presenta dos cráteres de radios prominentes, Copérnico (arriba a la izquierda) y Tycho (abajo a la derecha), cada uno con extensos sistemas de radios compuestos de escombros de color claro expulsados por los impactos formadores de cráteres. En general, los cráteres con radios son relativamente jóvenes ya que sus radios se superponen al terreno lunar. De hecho, con 85 kilómetros de ancho, Tycho, con sus radios de gran alcance, es el cráter grande más joven en la cara cercana. El cráter Copérnico, rodeado de mare oscuro que contrasta agradablemente con sus radios brillantes, tiene 93 kilómetros de diámetro.