It may look like some sort of cute alien robot, but it was created here on Earth, launched to the Moon in 1970, and now reflects laser light in a scientifically useful way. On November 17, 1970 the Soviet Luna 17 spacecraft landed the first roving remote-controlled robot on the Moon. Known as Lunokhod 1, it weighed just under 2,000 pounds and was designed to operate for 90 days while guided in real-time by a five person team near Moscow, USSR. Lunokhod 1 toured the lunar Sea of Rains (Mare Imbrium) for 11 months in one of the greatest successes of the Soviet lunar exploration program. This Lunokhod's operations officially ceased in 1971. Earlier this year, however, the position of the rover was recovered by NASA's moon-orbiting Lunar Reconnaissance Orbiter. Given that position, laser pulses from Earth were successfully bounced off the old robot's reflector. Bouncing laser pulses off of this and other lunar reflectors could yield range data to the moon accurate enough to track millimeter-sized deviations in the Moon's orbit, effectively probing lunar composition and testing gravitational theories.
Puede parecer como si fuera un tipo de robot alienígena adorable, pero fue creado aquí en la Tierra, enviado a la Luna en 1970 y ahora refleja luz láser de una manera científicamente útil. El 17 de noviembre de 1970, la nave espacial soviética Luna 17 aterrizó el primer robot de exploración remoto controlado en la Luna. Conocido como Lunokhod 1, pesaba casi 2000 libras y estaba diseñado para operar durante 90 días, guiado en tiempo real por un equipo de cinco personas cerca de Moscú, URSS. Lunokhod 1 recorrió la llanura lunar del Mar de las Lluvias (Mare Imbrium) durante 11 meses, uno de los mayores éxitos del programa soviético de exploración lunar. Las operaciones oficiales de este Lunokhod cesaron en 1971. Sin embargo, este año se recuperó la posición del rover mediante la nave orbital Lunar Reconnaissance Orbiter de la NASA. Dada esa posición, se logró rebotar pulsos láser desde la Tierra en el reflector del viejo robot. Rebotar pulsos láser en este y otros reflectores lunares podría proporcionar datos de distancia a la Luna lo suficientemente precisos como para rastrear desviaciones del tamaño de milímetros en la órbita lunar, probando así la composición lunar y teorías gravitacionales.