South of the large star-forming region known as the Orion Nebula, lies bright blue reflection nebula NGC 1999. Also at the edge of the Orion molecular cloud complex some 1,500 light-years distant, NGC 1999's illumination is provided by the embedded variable star V380 Orionis. The nebula is marked with a dark sideways T-shape near center in this broad cosmic vista that spans over 10 light-years. The dark shape was once assumed to be an obscuring dust cloud seen in silhouette against the bright reflection nebula. But recent infrared images indicate the shape is likely a hole blown through the nebula itself by energetic young stars. In fact, this region abounds with energetic young stars producing jets and outflows that create luminous shock waves. Cataloged as Herbig-Haro (HH) objects, named for astronomers George Herbig and Guillermo Haro, the shocks appear bright red in this view that includes HH1 and HH2 just below NGC 1999. The stellar jets and outflows push through the surrounding material at speeds of hundreds of kilometers per second.
Al sur de la gran región de formación estelar conocida como la Nebulosa de Orión, se encuentra la brillante nebulosa de reflexión azul NGC 1999. También ubicada en el borde del complejo de nubes moleculares de Orión, a unos 1.500 años luz de distancia, la iluminación de NGC 1999 es proporcionada por la estrella variable embebida V380 Orionis. La nebulosa está marcada por una forma oscura en T horizontal cerca del centro, en esta amplia panorámica cósmica que abarca más de 10 años luz. En un principio se asumió que esta forma oscura era una nube de polvo opaco vista en silueta contra la brillante nebulosa de reflexión. Sin embargo, imágenes recientes en el infrarrojo indican que es probable que dicha forma sea un orificio abierto a través de la propia nebulosa por la acción energética de estrellas jóvenes. De hecho, esta región abunda en estrellas jóvenes energéticas que producen chorros y flujos de salida que generan luminosas ondas de choque. Catalogados como objetos Herbig-Haro (HH), en honor a los astrónomos George Herbig y Guillermo Haro, estas ondas de choque aparecen de color rojo brillante en esta imagen, que incluye HH1 y HH2 justo por debajo de NGC 1999. Los chorros y flujos estelares se abren paso a través del material circundante a velocidades de cientos de kilómetros por segundo.