Why do objects have mass? To help find out, Europe's CERN has built the Large Hadron Collider (LHC), the most powerful particle accelerator yet created by humans. Since 2008, the LHC has smashed protons into each other with unprecedented impact speeds. The LHC is exploring the leading explanation that mass arises from ordinary particles slogging through an otherwise invisible but pervasive field of virtual Higgs particles. Were high energy colliding particles to create real Higgs bosons, the Higgs mechanism for mass creation would be bolstered. Last week, two LHC groups reported on preliminary indications that the Higgs boson might exist around 120 GeV in mass. Data from the LHC collisions are also being scanned for micro black holes, magnetic monopoles, and exploring the possibility that every type of fundamental particle we know about has a nearly invisible supersymmetric counterpart. You can help -- the LHC@Home project will allow anyone with a home computer to help LHC scientists search archived LHC data for these strange beasts. Pictured above, a person stands in front of the huge ATLAS detector, one of six detectors attached to the LHC.
¿Por qué tienen masa los objetos? Para ayudar a responder esta pregunta, el CERN europeo construyó el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés), el acelerador de partículas más potente jamás creado por el ser humano. Desde 2008, el LHC ha hecho colisionar protones entre sí a velocidades de impacto sin precedentes. El LHC explora la explicación más aceptada, según la cual la masa surge cuando las partículas ordinarias atraviesan un campo omnipresente, aunque invisible, de partículas virtuales de Higgs. Si las partículas que colisionan a alta energía llegaran a crear bosones de Higgs reales, el mecanismo de Higgs para la creación de masa quedaría reforzado. La semana pasada, dos grupos del LHC presentaron indicios preliminares de que el bosón de Higgs podría existir con una masa en torno a los 120 GeV. Los datos de las colisiones del LHC también están siendo analizados en busca de micros agujeros negros y monopolos magnéticos, así como para explorar la posibilidad de que cada tipo de partícula fundamental que conocemos tenga una contraparte supersimétrica casi invisible. En la imagen, una persona aparece frente al enorme detector ATLAS, uno de los seis detectores conectados al LHC.