Monitoring 68 pulsars with very large radio telescopes, the North American Nanohertz Observatory for Gravitational Waves (NANOGrav) has uncovered evidence for the gravitational wave (GW) background by carefully measuring slight shifts in the arrival times of pulses. These shifts are correlated between different pulsars in a way that indicates that they are caused by GWs. This GW background is likely due to hundreds of thousands or even millions of supermassive black hole binaries. Teams in Europe, Asia and Australia have also independently reported their results today. Previously, the LIGO and Virgo detectors have detected higher-frequency GWs from the merging of individual pairs of massive orbiting objects, such as stellar-mass black holes. The featured illustration highlights this spacetime-shaking result by depicting two orbiting supermassive black holes and several of the pulsars that would appear to have slight timing shifts. The imprint these GWs make on spacetime itself is illustrated by a distorted grid. Open Science: Browse 3,000+ codes in the Astrophysics Source Code Library
Monitoreando 68 púlsares con telescopios de radio de gran tamaño, el Observatorio Nanohertz de Ondas Gravitacionales de América del Norte (NANOGrav) ha descubierto evidencia de un fondo de ondas gravitacionales (OG) al medir cuidadosamente los pequeños desplazamientos en los tiempos de llegada de los pulsos. Estos desplazamientos están correlacionados entre diferentes púlsares de una manera que indica que son causados por OG. Este fondo de OG probablemente se deba a cientos de miles, o incluso millones, de binarias de agujeros negros supermasivos. Equipos en Europa, Asia y Australia también han informado hoy sus resultados de forma independiente. Anteriormente, los detectores LIGO y Virgo detectaron ondas gravitacionales de mayor frecuencia provenientes de la fusión de pares individuales de objetos orbitales masivos, como agujeros negros de masa estelar. La ilustración destacada resalta este resultado que sacude el espacio-tiempo, mostrando dos agujeros negros supermasivos en órbita y varios de los púlsares que parecerían mostrar pequeños desplazamientos en su temporización. La huella que estas OG dejan en el espacio-tiempo mismo se ilustra mediante una rejilla distorsionada.