No, they are not alive -- but they are dying. The unusual blobs found in the Carina nebula, some of which are seen floating on the upper right, might best be described as evaporating. Energetic light and winds from nearby stars are breaking apart the dark dust grains that make the iconic forms opaque. Ironically the blobs, otherwise known as dark molecular clouds, frequently create in their midst the very stars that later destroy them. The floating space mountains pictured above by the orbiting Hubble Space Telescope span a few light months. The Great Nebula in Carina itself spans about 30 light years, lies about 7,500 light years away, and can be seen with a small telescope toward the constellation of Keel (Carina).

Crédito: NASA, Hubble Space Telescope Las bolas no están vivas, pero sí están muriendo. Los curiosos bultos encontrados en la nebulosa de Carina, algunos de los cuales se ven flotando en la parte superior derecha, podrían describirse mejor como evaporándose. La luz y los vientos energéticos de estrellas cercanas están desgarrando los granos de polvo oscuro que hacen que estas formas sean opacas. Irónicamente, estas bolas, también conocidas como nubes moleculares oscuras, suelen crear en su interior precisamente las estrellas que más tarde las destruyen. Las montañas espaciales flotantes mostradas arriba por el telescopio espacial Hubble orbitante abarcan unos pocos meses luz. La Gran Nebulosa de Carina, por su parte, tiene un tamaño de aproximadamente 30 años luz, se encuentra a unos 7.500 años luz de distancia y puede observarse con un pequeño telescopio hacia la constelación de Carina (el Quilla).