In this serene night skyscape, the Milky Way's graceful arc stretches over prominent peaks in the Italian Alps known as Tre Cime di Lavaredo. A 180 degree wide-angle panorama made in four exposures on August 24, the scene does look to the north and the sky is suffused with an eerie greenish light. Still, the subtle glowing bands are not aurorae, but airglow. Unlike aurorae powered by collisions with energetic charged particles and seen at high latitudes, airglow is due to chemiluminescence, the production of light in a chemical reaction, and found around the globe. The chemical energy is provided by the Sun's extreme ultraviolet radiation. Like aurorae, the greenish hue of this airglow does originate at altitudes of 100 kilometers or so dominated by emission from excited oxygen atoms. More easily seen near the horizon, airglow keeps the night sky from ever being completely dark.
En esta serena escena nocturna, el arco grácil de la Vía Láctea se extiende sobre prominentes cumbres en los Alpes Italianos conocidas como Tre Cime di Lavaredo. Una panorámica de 180 grados realizada en cuatro exposiciones el 24 de agosto, la escena mira hacia el norte y el cielo está impregnado de una luz verde pálida. Sin embargo, las tenues bandas luminosas no son auroras, sino brillo atmosférico. A diferencia de las auroras, que son producidas por colisiones con partículas cargadas energéticas y se ven en latitudes altas, el brillo atmosférico se debe a quimiluminiscencia, la producción de luz en una reacción química, y se encuentra en todo el mundo. La energía química es proporcionada por la radiación ultravioleta extrema del Sol. Al igual que las auroras, el tono verde de este brillo atmosférico sí proviene de altitudes de unos 100 kilómetros, dominadas por la emisión de átomos de oxígeno excitados. Más fácilmente visible cerca del horizonte, el brillo atmosférico mantiene el cielo nocturno lejos de ser completamente oscuro.