The Lighthouse nebula was formed by the wind of a pulsar, a rapidly rotating, magnetized neutron star, as it speeds through the interstellar medium at over 1,000 kilometers per second. Some 23,000 light-years distant toward the southern constellation Carina, pulsar and wind nebula (cataloged as IGR J1104-6103) are indicated at the lower right in this remarkable image from the Chandra X-ray Observatory. Energetic particles generated by the pulsar are swept back into the wind's comet-like tail trailing up and to the left, along the direction of the pulsar's motion away from its parent supernova remnant. Both runaway pulsar and expanding remnant debris field are the aftermath of the core-collapse-explosion of a massive star, with the pulsar kicked out by the supernova explosion. Adding to the scene of exotic cosmic extremes is a long, spiraling jet extending for almost 37 light-years, but nearly at a right angle to the pulsar's motion. The high-energy particle jet is the longest known for any object in our Milky Way galaxy.
La nebulosa faro fue formada por el viento de un pulsar, una estrella de neutrones magnetizada que gira rápidamente, mientras se mueve a través del medio interestelar a más de 1.000 kilómetros por segundo. A unos 23.000 años luz de distancia, hacia la constelación austral Carina, el pulsar y la nebulosa de viento (catalogada como IGR J1104-6103) se indican en la parte inferior derecha en esta impresionante imagen del Observatorio Chandra de rayos X. Las partículas energéticas generadas por el pulsar son barridas hacia atrás en la cola del viento, que se extiende hacia arriba y a la izquierda, en la dirección del movimiento del pulsar alejándose de su remanente de supernova progenitor. Tanto el pulsar que se ha escapado como el campo de escombros en expansión son el resultado de la explosión de colapso del núcleo de una estrella masiva, con el pulsar expulsado por la explosión de la supernova. Añadiendo a la escena de extremos cósmicos exóticos, una columna larga y en espiral que se extiende casi 37 años luz, pero casi perpendicular al movimiento del pulsar. La columna de partículas de alta energía es la más larga conocida para cualquier objeto en nuestra galaxia Vía Láctea.