Named for a forgotten constellation, the Quadrantid Meteor Shower is an annual event for planet Earth's northern hemisphere skygazers The shower's radiant on the sky lies within the old, astronomically obsolete constellation Quadrans Muralis. That location is not far from the Big Dipper, at the boundaries of the modern constellations Bootes and Draco. With the radiant out of the frame at the upper right, Quadrantid meteors streak through this night skyscape composed of digital frames recorded in the hours around the shower's peak on January 4, 2013. The last quarter moon illuminates rugged terrain and a section of the Great Wall in Hebei Province, China. A likely source of the dust stream that produces Quadrantid meteors was identified in 2003 as an asteroid. As usual, in 2020 the shower is expected to peak briefly on the night of January 3/4. Meteor fans in North America can anticipate a good show to celebrate the new year in moonless skies before tomorrow's dawn. Free Presentation: APOD Editor to show best astronomy images of 2019 -- and the decade -->tonight in NYC.

Nombrada en honor a una constelación olvidada, la lluvia de meteoros Quadrantidas es un evento anual para los observadores del hemisferio norte de la Tierra. El radiante de la lluvia en el cielo se encuentra dentro de la antigua y astronómicamente obsoleta constelación Quadrans Muralis. Ese lugar no está lejos de la Osa Menor, en las fronteras de las modernas constelaciones de Bootes y Draco. Con el radiante fuera del marco en la parte superior derecha, los meteoros Quadrantidas atraviesan este paisaje nocturno compuesto por imágenes digitales grabadas en las horas alrededor del pico de la lluvia el 4 de enero de 2013. La luna en cuarto menguante ilumina un terreno accidentado y una sección de la Gran Muralla en la provincia de Hebei, China. Se identificó en 2003 un posible origen del flujo de polvo que produce los meteoros Quadrantidas como un asteroide. Como es habitual, en 2020 se espera que la lluvia alcance su máximo breve en la noche del 3 al 4 de enero. Los amantes de los meteoros en Norteamérica pueden anticipar una buena exhibición para celebrar el nuevo año bajo cielos sin luna antes del amanecer de mañana.