The launch of a rocket at sunrise can result in unusual but intriguing images that feature both the rocket and the Sun. Such was the case last month when a SpaceX Falcon 9 rocket blasted off from NASA's Kennedy Space Center carrying 53 more Starlink satellites into low Earth orbit. In the featured launch picture, the rocket's exhaust plume glows beyond its projection onto the distant Sun, the rocket itself appears oddly jagged, and the Sun's lower edge shows peculiar drip-like ripples. The physical cause of all of these effects is pockets of relatively hot or rarefied air deflecting sunlight less strongly than pockets relatively cool or compressed air: refraction. Unaware of the Earthly show, active sunspot region 3014 -- on the upper left -- slowly crosses the Sun.
El lanzamiento de un cohete al amanecer puede resultar en imágenes inusuales pero intrigantes que muestran tanto al cohete como al Sol. Así fue el caso el mes pasado cuando un cohete SpaceX Falcon 9 despegó desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA, transportando 53 satélites Starlink adicionales a una órbita baja alrededor de la Tierra. En la imagen del lanzamiento destacada, la pluma de escape del cohete brilla más allá de su proyección sobre el Sol distante, el cohete mismo aparece de forma extrañamente dentada, y el borde inferior del Sol muestra ondulaciones similares a gotas. La causa física de todos estos efectos son bolsas de aire relativamente cálidas o enrarecidas que desvían la luz solar con menor intensidad que las bolsas relativamente frías o comprimidas: la refracción. Sin darse cuenta del espectáculo terrestre, la región activa de manchas solares 3014 —en la esquina superior izquierda— cruza lentamente el Sol.