Carinae may be about to explode. But no one knows when - it may be next year, it may be one million years from now. Eta Carinae's mass - about 100 times greater than our Sun - makes it an excellent candidate for a full blown supernova. Historical records do show that about 170 years ago Eta Carinae underwent an unusual outburst that made it one of the brightest stars in the southern sky. Eta Carinae, in the Keyhole Nebula, is the only star currently thought to emit natural LASER light. This featured image brings out details in the unusual nebula that surrounds this rogue star. Diffraction spikes, caused by the telescope, are visible as bright multi-colored streaks emanating from Eta Carinae's center. Two distinct lobes of the Homunculus Nebula encompass the hot central region, while some strange radial streaks are visible in red extending toward the image right. The lobes are filled with lanes of gas and dust which absorb the blue and ultraviolet light emitted near the center. The streaks, however, remain unexplained.
Carinae podría estar a punto de explotar. Pero nadie sabe cuándo — podría ser el próximo año, o podría ser dentro de un millón de años. La masa de Eta Carinae — aproximadamente 100 veces mayor que la de nuestro Sol — la convierte en un candidato excelente para una supernova completa. Los registros históricos muestran que hace unos 170 años, Eta Carinae experimentó una erupción inusual que la convirtió en una de las estrellas más brillantes del cielo del hemisferio sur. Eta Carinae, ubicada en la Nebulosa del Agujero de la Llave, es la única estrella conocida actualmente que emite luz láser natural. Esta imagen destacada resalta detalles en la nebulosa inusual que rodea a esta estrella errante. Las púas de difracción, causadas por el telescopio, son visibles como rayos multicolores brillantes que emanan del centro de Eta Carinae. Dos lóbulos distintos de la Nebulosa Homúnculo rodean la región central caliente, mientras que algunas extrañas rayas radiales son visibles en rojo extendiéndose hacia la derecha de la imagen. Los lóbulos están llenos de surcos de gas y polvo que absorben la luz azul y ultravioleta emitida cerca del centro. Sin embargo, las rayas siguen sin ser explicadas.